Cuba y los Estados Unidos son países fundamentalmente diferentes, con estilos del gobierno muy distintos. Después de la revolución en 1959, Cuba adoptó un gobierno socialista, completa con un sistema de salud centralizado y público (Infomed). Por otro lado, los Estados Unidos, un país democrático, es sólo uno de poco países desarrollados que mantiene un sistema de salud dominado por el sector privado (OECD.org). Los dos sistemas tienen ventajas y desventajas distinguidas. Hoy en día, esta diferencia continua a ser la diferencia fundamental entre de la asistencia sanitaria de Cuba versus ésta de los Estados Unidos.
Siguiendo los ideales originales de Che Guevara (1960), Cuba de hoy posee un sistema de salud gratis por todos los ciudadanos. Este sistema está controlado por el gobierno nacional. Al nivel nacional, hay tres organismos rectores principales: la Asamblea Nacional, incluso el Consejo de Estado y el Consejo de Ministros; el Ministerio de Salud Pública y las Unidades Nacionales. El organismo rector que controla el Sistema Nacional de Salud (SNS) es el Ministerio de Salud Pública (MINSAP). Este organismo también dirige el avance y el desarrollo de los Ciencias Médicas y la Industria Médico Farmacéutica (Infomed).
En los Estados Unidos, no obstante, un sistema como éste de Cuba no existe. Entre de los países miembros del OECD , los Estados Unidos es uno de solamente cuatro países con un sistema de salud dominado por privatización. Por otro lado, en Cuba, no están permitidos los hospitales y otros lugares para asistencia médica privada. Es muy claro que por lo tanto, ambos Cuba y los Estados Unidos representan desviaciones de la norma por asistencia de salud en la mayoría de los países (OECD.org).
Desde la revolución cubana de 1959, ha estado muchos cambios dentro del ambiente de salud en Cuba. El gobierno ha facilitado la construcción de muchos hospitales y también ha fomentado que los profesionales médicos viven y trabajan en Cuba (Sistema de Salud Cubano). Estos cambios han dado el acceso a millones de cubanos, a pesar de la raza, la clase, o la religión. Para recibir la asistencia médica en Cuba, uno necesita solamente ser un ciudadano del estado (Santos Briones 82). Este hecho, sobre todo, ha mejorado la salud de muchos cubanos. El acceso a la asistencia médica por todos asegura que los problemas médicos están tratados al principio, y no cuando han tenido el tiempo a empeorar.
Este dicho, el sistema de salud de Cuba no es sin problemas. Hay una discrepancia grande entre de la cualidad de asistencia médica en los ciudades en comparación del cuidado rural. También, hay una falta enorme de los recursos en Cuba (Santillana 2008; Tupy 2006). Los hospitales no tienen bastante recursos por todos los ciudadanos. Muchos, si no todos, pacientes necesitan llevar sus propios suministros cuando ellos van al hospital, los suministros tantos básicos como la ropa de cama o aún algún equipo quirúrgico (Santillana, 2008).
El gobierno de Cuba dice que la culpa de esta escasez es estadounidense, porque todavía hay un embargo de las mercancías y los servicios entre de los Estados Unidos y Cuba. Pero este hecho no puede ser verdad. Por uno, los Estados Unidos casi nunca producen sus propias cosas; prefieren, en vez de eso, importar las mercancías de países mundiales. Además, Cuba tiene las relaciones funcionales, si no buenas, con un número de países. Hay no posibilidad viable, por eso, que la culpa en su totalidad queda con los Estados Unidos (Tupy 2006).
La asistencia médica estadounidense se diferencia especialmente de ésta de Cuba en que todos los ciudadanos no tienen la cobertura médica. Hoy en día, éste es un problema demasiado grande en los Estados Unidos. Aunque los más pobres están cubiertos por Medicaid y los mayores por Medicare , hay una población al centro que no tiene acceso a la asistencia médica (Chau 2006). Algunas personas tienen los buenos trabajos que les proveen la asistencia médica. No obstante, el seguro de salud es a veces más caro que las personas comunes pueden alcanzarse el dinero. Éste queda mucha gente sin la cobertura médica, en un país que se considera sí mismo el mejor país del mundo.
En papel, con estadísticos médicos, Cuba y los Estados Unidos no parecen bastante diferentes. En comparación de los Estados Unidos, Cuba tiene una esperanza de vida comparable; los ciudadanos de los dos países pueden esperar a vivir hasta que tengan aproximadamente 75 años por hombres y 80 años por mujeres. No obstante, el numero de la gente que está viviendo con el SIDA es mucho más alto en los Estados Unidos que en Cuba. En Cuba, hay 52 personas por 100.000 población que viven con el SIDA ; en los Estados Unidos, este numero es casi 508 por 100.000 población. (OECD.org). Sin embargo, la probabilidad que un niño morirá antes de se cumple cinco años es del siete por 1.000 nacimientos vivos en Cuba y del ocho por 1.000 en los Estados Unidos.
En referencia a los estadísticos económicos, no obstante, hay una discrepancia muy obvia. Es especialmente alarmante que los Estados Unidos tengan un producto interior bruto (PIB) por capita de $44.260 (dolares nacionales), con un gasto de salud de $6.350 (dolares nacionales) por capita (The USA 2008). En Cuba, este número no es más grande de $333 (dolares nacionales). Sobretodo, el porcentaje de su PIB para la asistencia médica de Cuba es solamente el 7.6 por ciento (Cuba 2008). En los Estados Unidos, es casi doble, más del 15 por ciento (The USA 2008). Es obvio, por lo tanto, que la cantidad de dinero no es una buena predicción de la cualidad o el tipo de cuidado médico en algún país.
En los próximos años, ambos Cuba y los Estados Unidos necesitarán revisar y criticar sus propios sistemas de salud a mejorarlos por el beneficio de los ciudadanos. Ningún sistema es perfecto; de hecho, los dos necesitan muchísima ayuda. Cuba deben crear un sistema realmente igual por toda la gente, completa con los recursos necesarios. Si hay una falta de la economía que hace esta meta imposible a implementar, algunos cambios deben ser hecho. En los Estados Unidos, necesitan una revisión profunda del sistema. Éste no puede continuar como él es ahora. Con su dinero disponible, los Estados Unidos deben mejorar su sistema de salud en una manera que refleja las necesidades de la gente. Los dos países tienen que parar sus quejones y sus dudas y trabajar por la gente como mejor que pueden.

*las citaciones y los footnotes no están inclusos aquí.